Spieth añade el US Open a su vitrina

Spieth añade el US Open a su vitrina

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    EFE
    Spieth se convirtió en el último golfista en ganar los dos primeros certámenes del Grand Slam desde el 2002.

    UNIVERSITY PLACE, Washington - Otro major para Jordan Spieth. Otra dura decepción para Dustin Johnson.

    El U.S. Open en Chambers Bay deparó un tenso final, cuando Spieth embocó un birdie en el último hoyo para ser apenas el sexto jugador que gana este certamen y el Masters en el mismo año.

    La mayor conmoción no se derivó de la victoria de Spieth, sino de la forma en que la obtuvo.

    Hecho un mar de nervios, sólo pudo observar mientras Johnson trataba de embocar un putt para eagle, a menos de cuatro metros, con lo que se hubiera llevado la victoria. El golpe de Johnson se siguió de largo por aproximadamente un metro. Todavía con la oportunidad de obligar a un desempate de 18 hoyos el lunes, falló el otro putt para birdie y ello colocó el trofeo en la vitrina de Spieth.

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    "Todavía estoy en shock", expresó Spieth, de 21 años, quien viajará el mes próximo a St. Andrews para buscar una proeza: la conquista de otro major en el Abierto Británico.

    Tiger Woods, en 2002, fue el último golfista que ganó los dos primeros certámenes del Grand Slam.

    Luego de todas las críticas que recibió en la semana, el campo de Chambers Bay fue el escenario de un episodio electrizante.

    Pareció que Spieth tenía resuelto el certamen, cuando atinó un putt para birdie, a casi ocho metros del 16. El golfista texano volteó a ver las aguas del Estrecho de Puget y batió un puño en el aire.

    Branden Grace depositó su tiro de salida en las vías del tren, con lo que quedó condenado a un doble bogey. Spieth tomó entonces una ventaja de tres golpes.

    Pero de pronto, esta se desvaneció.

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    Incurrió en un doble bogey en el 17. Louis Oosthuizen se anotó un último birdie -el sexto en sus últimos seis hoyos- para firmar una tarjeta de 67 golpes y un acumulado de 276, cuatro debajo del par.

    Johnson, quien tenía una ventaja de dos impactos en la primera mitad de la ronda pero falló muchos putts en la segunda, reaccionó y se metió en la pelea.

    Spieth, quien dominó de principio a fin el Masters, mostró que también puede responder bajo presión. Con la madera 3 acercó la pelota y realizó dos putts para su birdie. Concretó así su recorrido de 69 golpes para finalizar con 275, cinco bajo par.

    Johnson, en el último grupo de golfistas, consiguió un birdie con un tiro de metro y medio en el 17 y necesitaba otro para obligar al desempate.

    Mediante el hierro 5, hizo un disparo al 18 y se colocó a unos ocho metros. Si embocaba ganaba. Si fallaba, tenía aún otra oportunidad para buscar el título el lunes.

    Pero se conformó con un par.

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    Fue el cuarto derrumbe de Johnson en un major. Y quizás fue el peor.

    En 2010, durante el U.S. Open en Pebble Beach, tuvo un recorrido de 82 golpes en la última ronda. Ese mismo año, un error en la trampa de arena le costó un lugar en el PGA Championship en Whistling Straights. Y en 2011, realizó un tiro desviado durante el Abierto Británico.

    Spieth le dio una palmada en la espalda a Johnson, cuando abandonó el campo. No había mucho que decir.

    Pese a las emociones vividas al final, persistirán las críticas a la condición de los greens. El terreno era tan irregular y el césped estaba tan reseco que algunos golfistas dijeron que sentían como si jugaran encima de un campo de brócoli. Billy Horschel manifestó que había perdido el respeto por la Asociación de Golf de Estados Unidos. Rory McIlroy confió en que el torneo no volviera a realizarse aquí sino en unos 20 años.

    Y el torneo se decidió con otro putt errado, el motivo de numerosas quejas en toda la semana.

    Jason Day, quien se desplomó al suelo del viernes por un problema de vértigo y figuraba entre los punteros luego de la tercera ronda, estuvo errático con el putt y jamás volvió a tener posibilidades. Cerró con una tarjeta de 74, a cinco impactos del primer puesto.

    A siete quedó el argentino Andrés Romero, con una tarjeta de 72 golpes y un acumulado de 282, dos arriba del par.

    Su compatriota Ángel Cabrera terminó su recorrido en 74 golpes, para un total de 293, 13 sobre par. En el penúltimo puesto quedó el colombiano Camilo Villegas, con una ronda de 75 y un total de 300, 20 sobre par.