Histórico: Palestina juega por el Mundial 2018

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    EFE
    Un jugador palestino, en el suelo, durante un reciente encuentro con un equipo de Japón.

    Palestina se prepara para albergar este martes su primer partido internacional de alto nivel, clasificatorio para la Copa del Mundo de 2018, como si celebrara una victoria, antes siquiera de haber disputado el encuentro contra los Emiratos Árabes Unidos.

    "En nuestra historia hubo momentos en que nos dijeron que no existíamos, que no teníamos derecho a un estado, y hoy somos reconocidos internacionalmente y podemos disputar un partido de clasificación en Palestina. En ese sentido, es ya toda una victoria", dijo Efe el portavoz de la OLP y aficionado a este deporte, Xavier Abu Eid.

    La emoción generalizada de cara al encuentro en el estadio Faisal al Huseini de la localidad de A-Ram, vecina de Jerusalén Este y con césped sintético, no es casual: el de mañana es el primer partido competitivo que se juega en suelo palestino desde 2011 y el primero de clasificación para un mundial.

    Este hecho es considerado por todos los palestinos un tanto diplomático en un año en el que el fútbol se ha convertido en un terreno de juego más de su lucha ante la FIFA contra lo que describen como el "racismo" y las medidas restrictivas impuestas por las autoridades israelíes.

    El partido no solo requiere que Israel admita a jugadores de un país árabe con el que no mantiene relaciones diplomáticas, sino que también que jugadores palestinos de la Franja de Gaza -controlada por el grupo islamista Hamás- se desplacen a Cisjordania y Jerusalén, a través de territorio israelí.

    Yibril Rayub, presidente de la Asociación Palestina de Fútbol (APF) y quien en los últimos años lleva a cabo una campaña en la FIFA para desclasificar a Israel por supuesta violación de las regulaciones de ese organismo, calificó el encuentro del Grupo A en la Zona Asiática de clasificación para el Mundial de "histórico".

    Todas las entradas han sido vendidas y las acreditaciones a los medios de comunicación están agotadas.

    Desde su inauguración en 2008, la selección palestina ha disputado en A-Ram algunos partidos, pero todos amistosos o de clasificación para competiciones menores. Sus grandes compromisos solía jugarlos en el extranjero.

    La emoción se ve también alentada por la situación en el Grupo A, en el que combinado palestino se sitúa con 3 puntos por detrás de los Emiratos y Arabia, que la venció en la ida en el último minuto.

    La buena preparación del equipo, pese a las dificultades políticas, han hecho que la población sueñe con la mayor de las aspiraciones: estar en Rusia en la fase final.

    "De alguna manera hasta ahora íbamos a las competiciones a levantar la bandera palestina, ahora creo que vamos también a competir", explicó Abu Eid sobre esta capacidad deportiva.

    Entre los once titulares hay cuatro jugadores palestinos de origen chileno con amplia experiencia deportiva: Matías Jadue (Santa Cruz, 2º división), Alexis Norambuena (1º división polaca), Jonatan Cantillana (del Palestinos) y Pablo Tamburrini (del San Luis, primera división de Chile).

    Aparte de ellos hay dos jugadores de la liga sueca, otro de la portuguesa y otro de la serbia. El resto son de Cisjordania, Jerusalén Este y Gaza.

    El combinado palestino, que este martes tratará de igualar en puntos a los Emiratos, tiene por delante otros compromisos: uno en octubre que lo enfrentará a otro estado con el que Israel no mantiene lazos diplomáticos, Arabia Saudí, y en noviembre contra Malasia, precisó Rayub.

    En el caso de que lograra clasificarse para la Copa del Mundo en Rusia, sería la segunda ocasión en la que este equipo compitiese en una importante competición desde que la FIFA lo reconociera como federación en 1998.

    La selección ya compitió en la Copa Asiática disputada en Australia en enero.

    El estadio que acogerá el encuentro, situado al lado del muro de separación israelí y bajo el perímetro municipal de Jerusalén, es considerado por los palestinos como símbolo de reconocimiento a su capitalidad en la parte oriental de la ciudad santa.

    El mes pasado dos equipos palestinos, uno de Gaza y otro de Cisjordania, disputaron dos partidos -de ida y de vuelta- en ambos territorios para la final de la Copa de Fútbol Palestina, la primera vez en una década en que Israel permitía a los jugadores de la Franja salir a jugar a Cisjordania para la final palestina.

    Pese a que en un primer momento el partido que iba a disputarse en Gaza se vio aplazado debido a restricciones israelíes, finalmente y tras fuertes presiones se pudo desarrollar en otra fecha.

    El cambio dramático en las políticas restrictivas israelíes se produjo después de que los palestinos denunciaran el pasado mes de mayo ante la FIFA a Israel, aunque a última hora se retirara la demanda de suspensión por falta de apoyos y un sonado escándalo de corrupción que sacudió a la cúpula del organismo.