El regreso de Park al Mundial tras 12 años de aprendizajes

El regreso de Park al Mundial tras 12 años de aprendizajes

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    MONTREAL, Canadá.- Un total de 8 países debutarán en una Copa Mundial Femenina de la FIFA™ dentro de unos días en Canadá. En el caso de la República de Corea y de su delantera estelar Park Eunsun, regresarán a la cita mundialista después de 12 años; pero para la veterana criada en Seúl también podría resultar una experiencia totalmente diferente, casi novedosa. “Han cambiado muchas cosas”, destacó Park a FIFA.com, en relación al desarrollo del fútbol femenino surcoreano en los últimos 12 años.

    Lo mismo puede decirse de la trayectoria personal de Park. Cuando acudió a la cita mundialista de Estados Unidos 2003, era una chiquilla de 16 años relativamente enclenque. Ahora mide más de 1,80 metros, y proyecta una imponente figura jugando como ariete de espaldas a la portería. Park, de complexión fuerte y con un sensacional promedio goleador, es en gran medida la referencia ofensiva del equipo. El contraste con los primeros compases de su carrera no podría ser mayor... Park luce incluso un tatuaje en su antebrazo que lleva escrito “12 de mayo de 2013: el principio de una nueva época”, como señal de un autoimpuesto nuevo comienzo en su vida.

    La nueva ‘era Park’, desde luego, está resultando provechosa. En la fase de clasificación mundialista del año pasado, la espigada surcoreana sobresalió tras encabezar la tabla de artilleras con 6 tantos, eclipsando a las figuras más consolidadas de Japón y Australia. Además, la delantera ha aparcado por completo un periodo infeliz fuera del fútbol con trabajos mal pagados, y ahora milita en un grande de la liga rusa, el Rossiyanka, siendo una de las escasas coreanas que juegan en Europa.

    Es más, Park avisa de que su portentosa actuación en la Copa Asiática Femenina del año pasado podría ser un mero aperitivo para ir abriendo boca de cara a la fase final de Canadá. “Jugar en Rusia me ha servido mucho para mi carrera”, señaló Park sobre sus últimos 12 meses en las filas del club de la periferia de Moscú. “Comparativamente, hay más jugadoras con mejor capacidad física que yo [en Rusia] que en Corea. Son más altas y más rápidas. He aprendido cómo competir contra ellas en condiciones diversas, y les he plantado cara muchas veces. Ese tipo de duelos son inevitables en un Mundial”.

    El fútbol femenino surcoreano ha gozado de una trayectoria continuamente ascendente en los últimos años. Destacan varias actuaciones relevantes en grandes campeonatos de categorías menores, con el triunfo en la Copa Mundial Femenina Sub-17 de la FIFA 2010 como punto culminante. Por desgracia para las Damas Taeguk, la superestrella de esa histórica victoria en Trinidad y Tobago 2010 (Yeo Minji) se perderá Canadá 2015 por lesión.

    Por consiguiente, Park podría tener que cargar con una responsabilidad adicional. Pero su sociedad con la pequeña delantera del Chelsea Ji Soyun sigue intacta, y es muy probable que depare momentos fascinantes para el espectador. Además, este Mundial promete ser muy distinto al de 2003. “Mis compañeras de entonces quizá tuvieron dificultades para tratarme porque era demasiado joven”, observó Park sonriendo.

    Duro escollo inicial

    La República de Corea está encuadrada en un estimulante grupo con sabor latino junto a España, Costa Rica y Brasil. Las Damas Taeguk perdieron sus tres partidos en Estados Unidos 2003, por lo que son varios los hitos que podrían apuntarse en esta edición. En muchos sentidos, el desafío para el fútbol femenino surcoreano consiste en empezar a trasladar ese éxito en categorías menores a la selección absoluta.

    Park, no obstante, afronta el campeonato con esa ecuanimidad inherente a alguien que ha sobrevivido a tantas turbulencias en su carrera. “La verdad, no tengo ninguna opinión en particular sobre nuestro grupo”, admitió la jugadora de 28 años. “Es un Mundial y, a este nivel, todas las selecciones son difíciles de jugar contra ellas”.

    Pero a pesar de esa despreocupación respecto a los rivales, ¿cómo se sentirá al saltar el 9 de junio al Estadio Olímpico de Montreal, para encarar un duro compromiso inicial contra una ex subcampeona mundial como Brasil? “Podría haber un ligero nerviosismo”, reconoció. “Pero me gustaría aportar confianza, y también disfrutar de mi juego. Deseo de veras hacerlo mejor en mi segundo Mundial. Ese es el gran objetivo ahora mismo”.