De Casillas a Tirapu, la fórmula Amieiro

De Casillas a Tirapu, la fórmula Amieiro

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    ZÚRICH, Suiza.- “Te va a enganchar”, le avisó Ignacio Quereda cuando en 2007 le invitó a formar parte de su proyecto: dar un nuevo impulso a la selección femenina española. Hasta entonces, Manuel Amieiro no había tenido contacto con las futbolistas. Su experiencia se limitaba al fútbol masculino.

    La profecía se cumplió y quien fuera maestro de Iker Casillas, César o Diego López en las categorías inferiores del Real Madrid vive actualmente plenamente volcado en potenciar las cualidades de las tres arqueras elegidas para jugar con España la primera Copa Mundial Femenina de la FIFA™ de su historia: Canadá 2015.

    Amieiro fue uno de los pioneros en el país en entrenar específicamente a los porteros. “Antes no había método ni criterios, y como era mi posición de jugador, tras sacarme el título de entrenador fui formándome y especializándome”, explica el hoy entrenador de arqueras de la RFEF.

    Hace ocho años que abrió esa puerta también para el fútbol femenino de la Roja. “El primer día fue chocante porque pasaba de la elite a chicas desconocidas que nunca habían tenido un entrenador exclusivamente de porteras. Pero se implicaron tanto que hasta hoy estoy muy contento y satisfecho”.

    “La portería es la zona más débil de esta especialidad”, confirma. “Es la que más ha tardado en progresar por varias razones: no se trabajaba específicamente y fallaba la selección de la jugadora. Antes se ponía bajo palos a la jugadora que no tenía aptitudes con el pie o simplemente porque era la más grande. No se atendía a vocación ni cualidades”, analiza el exportero de 61 años.

    Las cosas han cambiado mucho desde su primera toma de contacto. “Ahora las niñas que se ponen en la portería tiene vocación, y se van seleccionando por las aptitudes morfológicas y físicas. Eso hace que el nivel suba, pero acumulamos un retraso considerable respecto a otra posiciones. Nos llevará tiempo”.

    Una posición que, además, es de las más complejas. “Entrenar la cabeza es lo más difícil. Tienes que convencerlas de que son capaces de hacer lo que les propones. Para ser un buen portero, el aspecto mental es determinante. Si tomas la decisión tarde, el cuerpo responde tarde. Hay que conseguir tener equilibrio entre reflejos mentales y respuesta física”, explica quien hizo explotar a un jovencísmo Casillas.

    Tres modelos

    Ahora tiene en sus manos al otro número uno de la selección española: Ainhoa Tirapu. “Tiene mucho mérito, porque entrenó sola mucho tiempo y su vocación la ha llevado lejos. Tiene una gran capacidad de autocrítica y eso la ayuda a crecer. Es una jugadora tranquila, con experiencia y que transmite serenidad a sus compañeras. Tiene mentalidad de profesional y se cuida mucho. Su gran baza es su regularidad en una línea de notable”, nos explica Amieiro sobre la titular del arco de la Roja femenina.

    La suplente en Canadá será Lola Gallardo. “Tiene un desparpajo futbolístico impresionante. Y eso la hace actuar con la seguridad de quien llevase 10 años en el puesto”, comenta de la portera del Atlético Féminas. “A pesar de su físico de aspecto frágil, sabe situarse en la portería y cubrirla como si tuviera más envergadura. Tiene mucho oficio, es muy intuitiva y eficaz en sus decisiones”.

    Y para terminar, el veterano entrenador nos apunta las cualidades de la tercera arquera. “Sandra Paños tiene mucho potencial y condiciones. Ha mejorado en el control de sus emociones y, con el rodaje está adquiriendo mucho saber estar. Técnicamente, tiene un gran nivel”, señala quien propone a la alemana Nadine Angerer, la estadounidense Hope Solo y la noruega Ingrid Hjelmseth como referencias a seguir.

    ¿Y qué fue lo que hizo que el presagio de Quereda se cumpliese y Amieiro se enganchase a trabajar con estas chicas? “Su capacidad para esforzarse y su constancia para demostrar su potencial. Con los chicos se presupone que saben jugar, las chicas se presupone que no. Así que ellas tiene que demostrar constantemente que son capaces. Para mí fue un aliciente ver cómo iban cumpliendo los retos que les marcaba. El día a día, su afán y voluntad por crecer y aprender. Le doy mucho valor a las personas que tratan de superarse cada día”.

    Y con esa filosofía se embarcan rumbo a Canadá. Para superarse cada día. Primero ante Costa Rica, luego ante Brasil y finalmente ante la República de Corea. Partido a partido. “Hay que dar muchos pasos pequeños. La progresión será lenta pero sólida, y en caso de tropiezo, el retroceso y la frustración también es menor”.