China llega imponiendo su dominio futbolístico

China llega imponiendo su dominio futbolístico

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    OTTAWA, Canadá.- La RP China es un nombre recurrente en la historia del fútbol internacional femenino. Las Rosas de Acero, desde que se convirtieron en anfitrionas de la primera Copa Mundial Femenina de la FIFA™ en 1991 y disputaron la famosa final de 1999, han destacado con fuerza en la competición a lo largo de todos estos años. Y ahora, después de haber sorprendido al mundo con su descalabro en la clasificación para Alemania 2011, China ha vuelto a imponer su dominio en los escenarios internacionales.

    El equipo alcanzó los cuartos de final con una trabajada victoria sobre una Camerún físicamente imponente, tras salir airoso de un complicado Grupo A. En los cuatro partidos disputados, las chinas han hecho gala de un aguante impresionante, una característica que definió a las Rosas de Acero en sus días de mayor gloria, y que podría resultarles decisiva el viernes en su choque de cuartos contra Estados Unidos. Las dos selecciones se cruzarán por primera vez en el certamen desde el decisivo emparejamiento de 1999.

    “Era un encuentro vital para nosotras y nos hemos batido como auténticas guerreras”, declaraba Shanshan Wang a FIFA.com después de ganar a Camerún. “Estamos mejorando gradualmente, y hemos sabido adaptarnos a nuestros rivales con diferentes estilos de juego”, añade Wang, la autora del gol del triunfo contra las Leonas Indomables. “Todas queremos llegar a la final. Ha sido el objetivo desde el principio, pero no vamos a dejarnos presionar por ninguna meta impuesta”.

    Reviviendo glorias pasadas

    Wang, como muchas jugadoras chinas, se acuerda muy bien de la final de 1999, aunque con sensaciones encontradas, dado que su nación perdió en los penales. “Estaba en primaria, pero recuerdo perfectamente el partido. Entonces empezó mi sueño de jugar con la selección de China, cuando [en 1999] vi al equipo jugar tan bien y meterse en la final de un Mundial. Sun Wen era mi jugadora favorita y mi heroína en aquella época”.

    China no se ha impuesto a Estados Unidos en ninguna de las tres ocasiones que ambos combinados se han medido hasta ahora en la Copa Mundial Femenina, pero en estos momentos se encuentra muy bien encarrilada para poner fin a esa mala racha en Ottawa. El hecho de que las estadounidenses lleguen sin sus mediocampistas más desequilibrantes, Lauren Holiday y Megan Rapinoe, sancionadas, añade más intriga al choque.

    La mediocampista china Shuang Wang asegura que su equipo sigue creciendo en cada choque. “Noto cómo mejoramos partido a partido. En el primero jugamos un poco nerviosas, en el segundo nos relajamos un poco más y en el tercero nos quitamos de encima los nervios”.

    “Hemos visto a Estados Unidos y conocemos sus puntos fuertes y también sus debilidades, por eso, utilizaremos nuestras mejores cualidades contra sus puntos flacos. Lo mejor que ellas tienen es su solidez física y su enorme velocidad en el ataque y en la defensa. Sus debilidades se encuentran en ciertos aspectos de su juego defensivo, como la forma en la que se repliegan, y en ellos nos concentraremos”.

    A China se le presenta ahora la oportunidad de escribir uno de los capítulos más apasionantes de su insigne historia. Esta nueva generación de futbolistas jóvenes no sólo persigue devolver la preeminencia a su nación, sino también restituir su relevancia en los escenarios mundiales. “Espero que el mundo vea lo que somos capaces de conseguir y confío en impresionar al público con nuestro juego”, dice la capitana Haiyan Wu. “Queremos que todo el mundo sepa que esta China tiene un equipo soberbio”.