Bardsley, un muro ingles en la portería

Bardsley, un muro ingles en la portería

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    VANCOUVER, Canadá.- El uno contra uno constituye la suerte suprema en el arte de ser guardameta. La alemana Nadine Angerer se ha revelado como la experta más depurada en estas lides y resulta habitual verla desesperando a las atacantes rivales con su sangre fría. No obstante, Karen Bardsley ha demostrado que también sabe muy bien lo que hace cuando se encuentra cara a cara con una delantera. Y es que, con sus decisivas intervenciones, la portera inglesa sostuvo a su equipo frente a Noruega en octavos de final.

    No en vano, las escandinavas Ada Hegerberg e Isabell Herlovsen se estrellaron una y otra vez contra el muro que Inglaterra colocó bajo los palos. A sus 30 años, la arquera británica disfruta estas acciones como si fuese una niña. “Me encantan los uno contra uno. Trabajo mucho en los entrenamientos para responder cada vez mejor ante estas situaciones. Soy relativamente alta y eso también ayuda”, declara Bardsley a FIFA.com.

    Con sus 1,82 metros de estatura, la guardameta inglesa resultó clave para que su equipo se metiese en la siguiente ronda de la Copa Mundial Femenina de la FIFA Canadá 2015™. Sin embargo, la futbolista más alta del combinado inglés no necesitó usar demasiado la cabeza para lograrlo. “Es simplemente una cuestión de instinto. Lo que intento siempre es tapar el mayor espacio posible”, explica Bardsley, nacida y criada en Estados Unidos pese a defender la camiseta de las Las Leonas.

    En cualquier caso, atribuir ese instinto únicamente a la suerte sería un craso error. No en vano, Bardsley ya mostró sus habilidades en la cita mundialista que se disputó hace cuatro años en Alemania. En aquel certamen, el Grupo de Estudios Técnicos de la FIFA (GET) ya destacó que la guardameta inglesa poseía un “buen juego posicional” y una “gran capacidad en el uno contra uno”.

    Canadá espera en Vancouver

    Las mencionadas virtudes de Karen Bardsley resultaron especialmente importantes en el duelo frente a Noruega, porque su figura se agigantó cuando más sufría su equipo. Sin embargo, la arquera no quiso atribuirse demasiado mérito y se mostró especialmente orgullosa por la actuación colectiva de su equipo, que no tiró la toalla pese a que el partido se le puso más cuesta arriba si cabe cuando las escandinavas se adelantaron en el marcador. “Mantuvimos la fe en todo momento, porque sabíamos que lo íbamos a conseguir”, asegura.

    El gol de la victoria inglesa llegó en una acción espectacular de Lucy Bronze, que envió el balón a la escuadra con un certero latigazo desde unos dieciséis metros de distancia y estableció así el definitivo 2-1. “Fue difícil verlo desde mi posición, porque estaba muy lejos, pero sí alcancé a distinguir que Lucy tenía opción de disparo y que le pegó muy bien a la pelota. La clavó por toda la escuadra. Fue un auténtico golazo”, comenta la guardameta del Manchester City en alusión a un tanto que bien podría acabar siendo elegido el mejor del certamen.

    Pese a la alegría del triunfo, Bardsley tuvo palabras de apoyo para su homóloga noruega Ingrid Hjelmseth. “Llegó a tocar el balón y estuvo a punto de pararlo pese a que era muy difícil”. ¿Habría Bardsley logrado detener un disparo así? “No lo sé. Resulta difícil decirlo, porque la situación siempre es diferente, pero espero que sí”, responde sonriente.

    El sábado, en cuartos de final, Inglaterra se verá las caras con la anfitriona Canadá en Vancouver. Bardsley no ve la hora de que llegue el momento de saltar al campo. “Jugamos contra las anfitrionas y el ambiente en el estadio será sin duda fantástico”, sonríe. “Son ellas las que tienen la presión. Nosotras queremos aprovechar el momento”, añade la guardameta, Jugadora Live Your Goals del Partido ante Noruega.

    En cualquier caso, antes de afrontar el choque de cuartos de final contra las Canucks todavía hay tiempo para saborear este triunfo. Y ésa es precisamente la idea. “Quiero disfrutar al máximo la cena de esta noche, así como el viaje y la llegada a Vancouver”, revela Bardsley antes de subirse al autobús de su equipo.