Admiten evidencia en caso A. Hernández

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    FALL RIVER (Massachusetts) - Aaron Hernández, ex tight end de los Patriots de Nueva Inglaterra, perdió un intento para que su teléfono celular y otras pruebas sean descartados en el caso de homicidio que enfrenta.

    Después de escuchar testimonios durante varios días la semana pasada, la juez E. Susan Garsh de la Corte Superior falló el viernes permitir que el BlackBerry de Hernández forme parte de la evidencia. Las autoridades dicen que lo utilizó para comunicarse con Odin Lloyd la noche en que éste fue asesinado en junio de 2013.

    La defensa había argumentado que el teléfono fue incautado bajo una notificación falsa de autoridad legal, pero los fiscales del condado Bristol dijeron que tenían una orden judicial válida para ello y que los abogados de Hernández lo entregaron a la policía sin objeciones.

    "La entrega del teléfono fue un acto voluntario. No fue resultado del uso de la fuerza, amenazas, engaños, coacción o coerción", escribió Garsh en una decisión de 22 páginas que declaró válida la orden judicial.

    La defensa también perdió un intento para que se descartaran un fusil y balas hallados en un automóvil del garaje de Hernández mientras se ejecutaba una orden de allanamiento en su vivienda en North Attleborough. Sus abogados habían argumentado que el fusil y varios artículos más estaban fuera del alcance de dicha orden judicial. Solamente se descartó una toalla blanca.

    Las autoridades han dicho que se halló una toalla blanca cerca de donde una persona que hacía ejercicio descubrió el cadáver de Lloyd.

    Hernández se ha declarado inocente de la muerte de Lloyd, un jugador semiprofesional de fútbol americano de Boston que salía con la hermana de la prometida de Hernández, Shayanna Jenkins.

    Por otro lado, Garsh también falló el viernes contra una petición interpuesta por el abogado de Jenkins para que sea sobreseído un caso de perjurio que ella enfrenta. Los fiscales han dicho que Jenkins mintió repetidas veces en su testimonio ante el jurado investigador que acusó formalmente a Hernández, incluido lo relativo a lo que hizo con una caja que las autoridades dicen que él le pidió que sacara del sótano de su vivienda y se deshiciera de ella.

    La jueza rechazó el argumento del abogado de Jenkins de que el jurado investigador no escuchó que hubiera una causa probable para perseguir un delito, y que su integridad quedó deteriorada en parte porque los fiscales intentaron ponerle una trampa a ella.

    En su intento por hacer que el BlackBerry de Hernández no fuera considerado como una prueba, sus abogados también argumentaron que el ex jugador fue interrogado ilegalmente en su casa, incluido con relación a la contraseña del teléfono. En una declaración jurada previa, Hernández dijo que se sintió "indefenso ante la ocupación de mi casa por parte de la policía" y que le preocupaba "qué le ocurriría" a Jenkins y al bebé de ambos si él no respondía preguntas. Un día antes le había dicho a la policía que hablaran con sus abogados.

    Garsh dijo el viernes que no hay evidencia de "ningún control físico" de la policía sobre Hernández y que una "persona razonable" se habría sentido libre para no responder cuando se le solicitó la contraseña del teléfono y para irse.

    La defensa ganó anteriormente un intento por lograr el sobreseimiento de otras pruebas. Garsh descartó la semana pasada las balas halladas en un apartamento en Franklin que Hernández rentaba y una cartuchera encontrada en su vehículo Hummer. Determinó que la policía no había demostrado adecuadamente la causa probable para obtener una orden de allanamiento.

    Se cree que los artículos eran del mismo calibre que los empleados en el asesinato de Lloyd, han dicho las autoridades.

    La fiscalía de distrito no disputó los intentos de la defensa por lograr que esas pruebas fueran descartadas.