Adam Milne, Nueva Zelanda deberá jugar sin miedo

Adam Milne, Nueva Zelanda deberá jugar sin miedo

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    AUCKLAND, Nueva Zelanda.- ”Que salgan simplemente a por todas". Como consejo, el que Adam Milne dio a la selección sub-20 de Nueva Zelanda no puede ser más simple. Y tampoco se puede acusar al lanzador neozelandés de no predicar con el ejemplo, dado que formó parte del combinado Kiwi que cautivó a todo el país durante la reciente Copa Mundial de Cricket.

    Milne y los suyos fueron la gran sorpresa del certamen, desplegando un estilo audaz y al ataque sin tregua que les llevó hasta la final. Cierto que emular ese logro será mucho pedir para la sub-20, pero Milne está convencido de que la experiencia de los Black Caps puede servirles de gran ayuda.

    "Creo que lo principal que se puede extraer de lo que nosotros hicimos es jugar sin miedo", explicó a FIFA.com. "Simplemente salimos y disfrutamos de cada partido; nunca notamos ninguna sensación de preocupación o de presión. Habrá momentos en los que a los chavales de esta Copa Mundial las cosas no les saldrán como estaban previstas, eso también nos sucedió a nosotros, pero abordarlo sin miedo puede ayudarles muchísimo".

    "Tienen que disfrutarlo. No todos los días se participa en una Copa Mundial, y menos en tu propio país, así que mi principal consejo es que aprovechen la oportunidad al máximo. Para nosotros, fueron seis semanas de absoluta diversión. Gozamos de cada minuto. Como anfitriones, sabíamos que contaríamos con el apoyo del público, pero no hasta ese punto. El hecho de tener a todo el país animándonos a tope nos pilló a todos por sorpresa. La cosa fue a más progresivamente. Espero que los chavales de la sub-20 puedan saborear también algo parecido".

    Confianza en el apoyo

    Está por ver que la situación se repita, habida cuenta del dominio del rugby y del cricket en Nueva Zelanda. No obstante, Milne opina que su país haría bien en acoger con los brazos abiertos, no solo la Copa Mundial Sub-20, sino el fútbol en general.

    "Creo que es un torneo que todo el mundo debería respaldar. Lo que pasa es que yo no soy del todo imparcial, porque siempre me ha gustado mucho el fútbol", declaró. "Juego desde niño y también tengo muy buenos recuerdos como espectador. La Copa Mundial 2010 destaca para mí, como Kiwi, porque fue fantástico ver a los nuestros enfrentarse a rivales de la talla de Italia y volver a casa imbatidos".

    "He visto por televisión los anuncios de la sub-20 y será un gran certamen, con fútbol de gran calidad. Si te fijas en su historia, casi todas las grandes estrellas de las últimas décadas han pasado por esta competición. Tener la oportunidad de ver a la próxima generación de figuras es maravilloso para Nueva Zelanda, porque raramente tenemos fútbol del más alto nivel tan cerca de casa".

    A comienzos de este año, Milne jugó una pachanga con uno de los integrantes del combinado. Sucedió cuando el arquero de los jóvenes All Whites Oli Sail se pasó por la concentración de la selección de cricket. "Fue genial que Oli viniera y me alegré de ver las noticias sobre su contrato (Sail firmó esta semana por dos años con el Phoenix de Wellington). Obviamente, cualquier excusa es buena para disputar un partidillo, y estuvo bien tener la ocasión de desearle a él y a todo el equipo buena suerte. Espero poder ir a ver algún encuentro en Wellington y me encantaría que Nueva Zelanda lo hiciera bien".

    Seguro que a Sail, que también practicó el cricket de niño, le entusiasmó codearse con los victoriosos Black Caps. Lo que sí hizo fue alabar las aptitudes futbolísticas de Milne, de 23 años de edad, al que calificó de "excelente". "Tengo entendido que llegó a jugar a un cierto nivel", añadió. Así es. Ambos comparten un vínculo en este aspecto, ya que pasaron su adolescencia sumidos en el dilema de qué deporte elegir.

    En palabras del propio Milne: "Definitivamente hubo una época en la que para mí el fútbol estaba por delante del cricket. Recuerdo que a los 14 o 15 años hubo un torneo de fútbol que coincidió con mis compromisos con el cricket, y escogí el torneo de fútbol. No me centré en el cricket hasta más tarde. Obviamente no lo lamento, pero el fútbol es un deporte que me encanta. Desafortunadamente ya no puedo jugar, porque a mis equipos de cricket no les haría ninguna gracia que me lesionara practicando otro deporte. Ahora me toca ser solo un aficionado más".

    Y como tal animará a Nueva Zelanda en las próximas semanas, con la esperanza de que los Kiwis vuelvan a dar otra alegría deportiva.